Primero vino el plan de negocio. Después, la página.
El plan definió Frasco como un servicio semanal de cenas operado por una sola persona: una cocinera, una ruta los domingos, tres tamaños de hogar y un circuito de envases retornables. Eso definió de inmediato qué debía explicar la página, qué información debía recoger el pedido y qué promesas podía cumplir el negocio de forma confiable.