Primero vino el plan de negocio. Después, la página.
El plan definió un servicio semanal de cenas a cargo de una sola persona: una cocinera, un recorrido de entregas los domingos, porciones para una persona, para dos o para una familia, y envases retornables. Con esa base definí qué debía explicar el sitio, qué datos pedir al tomar un pedido y qué podía ofrecer el negocio de manera confiable.